El hecho de que el calor deshidrate más rápido la epidermis y de que la sudoración aumente la humedad, volviéndola más proclive a infecciones, hace que esta temporada del año los cuidados de tu piel deban de ser mayores. Por lo que es importante que sigas los siguientes consejos y tengas una piel radiante al finalizar la temporada.

 

Limpieza diaria

Realiza una limpieza con productos que ayuden a eliminar la grasa y suciedad acumuladas pero que no irriten tu piel. Ten cuidado de no raspar, ni frotar fuertemente tu piel. Intenta no compartir toallas con otras personas.

Piel hidratada

Las cremas y aceites hidratantes te permitirán recuperar la humedad perdida y son particularmente útiles si el calor reseca la piel.

La ropa es importante

Evita usar ropa o zapatos con materiales que favorezcan la aparición de hongos por la creación de un ambiente húmedo; o bien que puedan causar heridas o alergias en la piel.

Alimentos

Debes moderar tu consumo de carnes y priorizarse el consumo de frutas y verduras, alimentos ricos en vitaminas antioxidantes como la A, C y E, ésta última se encuentran presentes en aceites, frutos secos, en pescados y camarones y en vegetales como el brócoli, la espinaca, los espárragos, el tomate o la zanahoria. Todos estos alimentos son muy de suma importancia, pues previenen la degeneración celular, ayudan en el proceso re generativo en caso de cicatrices y acné y contribuye al aumento del flujo sanguíneo de la piel.

Agua

Básico, no olvide beber mucha agua a lo largo del día.

Duerme bien

Las células se producen y recuperan su fuerza cuando duermes, pues ayudas a mantener tu piel en buen estado.

Protección solar

Te recomendamos usar como mínimo uno con 15 de FPS. Además, deben aplicarse 30 a 45 minutos antes de iniciarse la exposición al sol, ya que son eliminados por el sudor y el agua.

Cuidado con el cloro

Después de haberte expuesto al sol o al agua clorada de una piscina es necesario darse una ducha para hidratar la piel con un jabón de PH normal o levemente ácido.

Antioxidantes

Es necesario un proceso diario de recuperación de la dermis que puedes conseguirla gracias a productos que contengan antioxidantes, tales como: té verde, bayas, brócoli, frutos secos, tomates, ajo, chocolate amargo, zanahorias y uvas.

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